Hay que tener en cuenta también que en la última década nuestra sociedad cambió fuertemente. La tendencia a la búsqueda de soluciones "fáciles", la idealización del éxito y el dinero, y las dificultades actuales para lograrlos, hacen que el monto de frustración que experimentan los jóvenes sea enorme. Hoy más que nunca necesitan que los adultos los cuiden porque están inmersos en una sociedad que los victimiza, ofreciéndoles drogas y sida.
El límite restringe algunas cosas y posibilita otras. La confrontación generacional es un ensayo en el que el joven aprende a pelear, defender sus posiciones, y ejercitar su libertad y su independencia.
Como dice el pediatra y psicoanalista inglés D. W. Winnicot, "oponerse es contener sin represalia, sin espíritu de venganza, pero con confianza (…) que los jóvenes modifiquen la sociedad y enseñen a los adultos a ver el mundo de una manera nueva, pero que allí donde esté presente el desafío de un joven en crecimiento haya un adulto dispuesto a enfrentarlo. Lo cual no resultará necesariamente agradable".
Al mismo tiempo, los adolescentes necesitan que estimulemos su independencia y para eso debemos confiar en la educación que les dimos. Y pensar que el desprendimiento es un proceso paulatino que va siendo regulado por ambas partes.
No se trata de ser padres perfectos, sino de tener cierta coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos, poner límites cuando es necesario y decirles claramente cuánto los queremos.
Soluciones Facilistas
Publicado por agseso Categoría: Sociedad
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario